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                                                                              7. SISTEMAS DE CRÍA

De los sistemas desarrollados que se han probado hasta la fecha, son tres los que básicamente se pueden utilizar, dependiendo de las condiciones de cada lugar, tanto sea por su clima, espacio físico y posibilidades económicas. Estos son: criadero abierto o cría extensiva, sistema productivo en recinto cerrados o cría intensiva y sistema mixto (Galloti, 2001)

              7.1.Sistema abierto o extensivo.

El sistema abierto se adapta bien a las condiciones climáticas del país, es de bajo costo y no presenta dificultades de manejo.

Este tipo de criadero está relacionado casi en un 80% con la actividad agrícola siendo de fácil adaptación dadas las características sociales y geográficas de nuestro país. Posee otras ventajas: no necesita mucho mantenimiento (limpieza, sanidad y alimentación), la alimentación, el habitáculo y la protección están constituidos especialmente por los vegetales cultivados directamente en el lugar, contribuyendo a mejorar la calidad de las carnes (menos húmedas). La desventaja, por el tipo de alimentación, es que es más lento el engorde y hay que esperar cerca de dos años para obtener la primera producción después de introducir los primeros reproductores en el recinto.

En Italia, este tipo de criaderos, representa el 95% de las explotaciones de helicicultura (Galloti, 2001).

En Italia la helicicultura actúa exclusivamente en el libre terreno y al descubierto; sin coberturas ni uso de estructuras de protección. En cuanto a la actividad redunda en producción y resultados económicos, realizada con inversiones relativamente limitadas y controladas.

La selección del criadero abierto, en terreno libre, ha sido determinante en el desarrollo de esta actividad, notablemente diferenciada de los criaderos de otros países europeos, tales como Francia (criaderos cerrados) y España. Este último país, hasta hace poco no ha dado demasiada importancia a la calidad y la técnica, siendo en la actualidad un momento decisivo en la organización del sector, que se está inclinando por la producción extensiva, mejorando así su calidad.

Al final de los primeros experimentos, los italianos han considerado

inadecuado un criadero en condiciones que no fueran las naturales propias con la simplicidad del molusco y la fisiología y lentitud del ciclo de vida (Galloti, 2001).

El sistema de cría abierto consta de un terreno limitado por un cerco  de red especial y de un sistema de irrigación por aspersión en toda la superficie, con hileras de cultivo que cumplen el rol de hábitat y alimento (repollo, acelga, girasol, etc.) refugio para protección solar y camino para abastecer de forraje u otro alimento concentrado. Se debe cercar el terreno para evitar que los caracoles se escapen.

Este método consiste en la introducción, en recintos preparados y estudiados al efecto, de caracoles reproductores destinados a acoplarse y multiplicarse.

En un criadero helicícola al exterior, la distribución del mismo es la estructura más importante y necesaria para la correcta y eficiente conducción de la producción.

El concepto que regula la helicicultura actual, es el de tener a disposición un criadero estructurado de tal manera que se utilice la mínima mano de obra y la mínima presencia del helicicultor en el mismo, ya que el tiempo de producción es algo largo no es conveniente para obtener resultados económicos válidos, el utilizar continuadamente una mano de obra alta.

El criadero de caracoles debe realizarse gradualmente solo, con intervención y trabajos estacionales y limitados a la recogida, el cultivo de los vegetales de pastoreo y la periódica manutención de las instalaciones.

La correcta distribución, con la relativa implantación, resulta ser la estructura clave para la marcha de la empresa. Los recintos deben evitar la fuga de los caracoles, debe proteger al criadero sobre la intrusión de depredadores, debe asimismo subdividir los distintos momentos del ciclo de los caracoles (nacimiento y engorde) y debe asegurar una correcta respiración del molusco.

El cierre perimetral del recinto aísla del exterior el espacio destinado a la helicicultura e impide asimismo la introducción de los numerosos y diversos depredadores del molusco. La altura de este vallado que sobresale de la rasante del terreno debe ser no inferior a los 60 a 70 cms., quedando enterrada parte de ella, al menos unos 40 cms., dentro de la misma tierra, evitando con ello la entrada de ciertos roedores, tales como ratas y topos. El material a utilizar deberá ser liso y limpio para evitar tanto la salida de los caracoles como la entrada de insectos caminantes enemigos. También es importante que sea resistente durante muchos años a las condiciones climáticas más adversas.

Después de varias pruebas y estudios y sobre todo en relación a la puesta en práctica, se tiene hoy la certeza de que el interior de un criadero tiene que ser a su vez subdividido en varios sectores. Estos sectores se llaman recintos y están a intervalos con pasillos limpios de cualquier vegetación, con un ancho entre 80 a 100 cms, que resultan indispensables áreas de servicio para efectuar todas las operaciones gestionales necesarias. El helicicultor trabajando y caminando en estas zonas, no pisa los moluscos y tiene además facilidad para su recogida y para el control visual sobre cualquier situación.

La forma de los recintos en los últimos años ha estado unificada por varios sectores de reproducción y de engorde final. La tendencia ha sido de realizar los recintos con un largo no superior a los 70 a 80 mts., y con un ancho de entre 2,5 a 4 mts. Estas dimensiones evitan la masificación de los caracoles a lo largo de las redes, permitiendo desde el mismo pasillo, el corte de la vegetación del interior de los recintos y facilitando el suministro de la alimentación suplementaria.  En Italia el 90% de los recintos son construidos mediante red Helitex.  Se trata de un producto fabricado en Italia con el 100% de polietileno, de color negro, estudiado específicamente para evitar la fuga de los caracoles y para protegerlos de algunos pájaros. La altitud de la red es de 106 cms. La red viene sostenida por ligeros palos de madera o PVC, teniendo que excluir los palos de hierro o cemento porque son materiales que transmiten el calor a los moluscos.

En este sistema de cría, las condiciones meteorológicas determinan totalmente la duración del ciclo y el tiempo de recolección.

Ya ha comenzado en la Argentina la construcción de este tipo de criaderos, encontrándoselos en funcionamiento en zonas de Entre Ríos y provincia de Buenos Aires.

              7.2.Sistema cerrado o intensivo.

El sistema productivo en recintos cerrados o cría intensiva se realiza en mesas de cría de planos verticales lo que permite incrementar considerablemente la superficie de cría y obtener el mayor aprovechamiento de la superficie del local.

El elemento central utilizado para este tipo de criadero es el módulo, que puede ser empleado como módulo de reproducción o de engorde. Como se expresó anteriormente, tiene la ventaja por su sistema de construcción (20 placas verticales de plástico) de multiplicar la superficie de base (2mt²) por cerca de 7, lográndose más de 13 mts² para la colocación de caracoles.

El ambiente de estas salas estará totalmente controlado respecto a la temperatura 18°/20°, humedad 75%/90% y fotoperíodo de 12 horas luz y 12 horas oscuridad de manera de lograr el microclima ideal.

Los caracoles introducidos, mantenidos y criados en condiciones artificiales se acoplan, ponen huevos y llegan a adultos, pero es necesario un estricto control de la higiene, del alimento y de los parámetros climáticos para obtener éxito.

En ambiente cerrado se está menos sujeto al riesgo de depredadores, insectos, roedores, etc., pero presenta mayores problemas porque acumula la asimilación del anhídrido carbónico (en recintos cerrados no hay adecuada aireación) y la nula posibilidad de beneficiarse de la natural y tan necesaria humedad derivada de la deposición del rocío nocturno en el suelo. Todos estos factores son el condicionante de un excesivo costo de mano de obra y una presencia continuada del hombre en el criadero artificial, lo cual afecta considerablemente la rentabilidad de la explotación.

El sistema de recintos cerrados es el que teóricamente brinda más rendimiento por unidad de superficie, además de permitir la instalación de criaderos en regiones donde las condiciones climáticas no son favorables.

Este sistema brinda mejores posibilidades para la cría en lugares fríos y secos ya que es menos costoso elevar la temperatura y humedad que bajarlas (refrigeración). Posee la gran ventaja comercial, que las crías pueden desarrollarse en poco tiempo, ya que reducen o anulan las etapas de estivación y/o hibernación del caracol, y en consecuencia, llegan a estar disponibles para la venta entre 4 a 8 meses desde las posturas (CEDEHA, 2001)

Los caracoles son colocados en los módulos de cría para su reproducción, colocándose dentro de estos módulos los potes de cría con tierra para que los moluscos puedan colocar allí sus huevos.  Cuando nacen los caracoles estos son colocados en las bandejas de cría.

En nuestro país este tipo de criadero ya está en funcionamiento dentro de las instalaciones de un frigorífico de Avellaneda.

              7.3.Sistema mixto.

El sistema de cría mixto es el más adecuado para una explotación controlada de caracoles por su menor costo en comparación con el sistema anterior, y el que más recomiendan los especialistas.

Este sistema utilizado en España se caracteriza por ser el proceso reproductivo, el desobe y la primera fase de cría realizado en el sistema cerrado (climatizado) y el de engorde en el sistema abierto.

Fundamentalmente el sistema se basa en la modificación artificial de la época de reproducción siempre que ésta se dé bajo condiciones ambientales controladas durante el invierno (humedad entre 80 y 100% y temperatura entre 15 a 18°C), es decir, se trata de adelantar unos meses la producción de los adultos, de esta forma se logra disponer de las crías a finales del invierno o principios de primavera, momento en el que se procede a realizar el engorde en parques al aire libre o invernaderos bajo condiciones climáticas naturales, reduciendo así el costo de sistemas de climatización y el costo en horas de trabajo necesarias para el mantenimiento de los caracoles.

Las ventajas de este sistema de cría son que durante las primeras fases de desarrollo, los caracoles no están expuestos a los depredadores y a los cambios de humedad y de temperatura, como sucede en la cría extensiva o a campo abierto. Es más económica que la cría intensiva, ya que las dimensiones del recinto así como la infraestructura necesaria son menores. Además, los productores argentinos no tienen las dificultades de espacio que sí hay en países como Francia.

En criaderos mixtos instalados en España, se han logrado producciones anuales de 70000 kilos de caracoles de la especie Helix Aspersa.

De los tres sistemas de cría descriptos anteriormente, es recomendable el sistema abierto o extensivo para desarrollar en nuestra zona. Esto se fundamenta en que:

  -          Se dispone de cantidad de superficie necesaria para la producción, algo que no ocurre en países como Francia o España, donde se inclinan por el sistema cerrado ya que no disponen de espacios suficientes al aire libre.

  -          Las características del suelo y el clima son favorables para el desarrollo de la producción.

   -          Se necesita una baja inversión inicial para llevar adelante este sistema.

   -          Limitada mano de obra para el mantenimiento de los recintos, contrariamente a lo que sucede en el sistema cerrado o mixto donde la mano de obra debe ser permanente para limpieza y manutención del lugar.

-          La calidad del producto obtenido en la cría abierta es superior a la lograda en el sistema cerrado o mixto, obteniéndose caracoles de mayor tamaño y más dureza del caparazón.

Pero si se escoge este método de cría se debe tener en cuenta sus aspectos negativos como:

-          La producción está sujeta a las variaciones climáticas y posee mayor riesgo a ser atacada por depredadores del caracol, por lo cual el porcentaje de mortandad es mayor que en los sistemas cerrado y mixto.

-          El ciclo de la producción es más extenso, ya que la primera recolección de caracoles la vamos a realizar a los dos años de iniciada la actividad, mientras que en los otros dos sistemas la obtenemos en el primer año.

A continuación se presentan las figuras correspondientes  a los planos de instalación de un criadero abierto de una hectárea de superficie y un criadero cerrado de 656 mts2.

             7.4.Tamaño del Proyecto

                    7.4.1.Sistema de cría abierto o extensivo.

Figura N°1: Plano de instalaciones sistema abierto

Fuente: Elaboración propia

7.4.2.Sistema de cría cerrado o intensivo.

Figura N°2: Plano de instalaciones sistema cerrado.

Fuente: Elaboración propia